sábado 4 de octubre de 2008

Hija de Vargas Llosa denuncia discriminación contra niñeras

Morgana Vargas Llosa, hija del escritor Mario Vargas Llosa, denunció al restaurante Granja Azul y al Country Club por discriminar de manera vergonzosa a las niñeras que cuidan de los hijos de sus clientes

A través de una misiva enviada al diario ‘El Comercio’, la hija del reconocido escritor, explicó que el último sábado la muchacha que cuida a su hija y las nanas de los hijos de varios amigos suyos fueron humilladas en el restaurante Granja Azul, de Ate-Vitarte.

"Delante de todos, el mozo nos dijo que para ellas hay un menú especial de nanas (...) Fue algo vergonzoso para todos y muy humillante para las nanas que estaban escuchando", indicó, tras asegurar que el mozo insistió luego de que se le pidió que trajera lo mismo que había pedido el resto.

En dicha carta la denunciante narró con indignación otro hecho de discriminación contra la nana de su hija, esta vez fue en el Country Club de Villa, en Chorrillos, donde le prohibieron el ingreso a uno de los restaurantes.

"El mozo miró a Mari y dijo en voz muy alta (..) que ella no podía comer ahí porque las nanas estaban prohibidas de comer en ese restaurante. Que la mandáramos a otro que hay en la parte de atrás", sostuvo Vargas Llosa, quien es una destaca fotógrafa.

Según el referido diario, Viviana Zegarra Huaco, administradora de Granja Azul y Guy Mazulis, gerente general del Country Club de Villa, negaron que en dichos establecimientos exista discriminación y culparon a los mozos de lo ocurrido.
Foto Peru.com

1 comentarios:

Anónimo dijo...

La hijita de papá

Que risa me dio cuando leí un articulo de Morgana Hijitadepapá protestando sobre la discriminación que sufren las niñeras en la Granja Azul, y todo por que el mozo fue muy insistente en recomendarle que había un menú para su niñera, que en la carta figura como menú para niños. El enfado de Morgana se debió a que está desplegando sus ideas igualitarias y democráticas, quería que la niñera compartiera con la familia la tradicional “oferta” de la Granja Azul “Come todos los pollos que puedas por x soles”.

Me parece excelente si la intencionalidad de Morgana es propugnar la igualdad, y el no a la discriminación, pero en este caso se equivocó, pues lo que el mozo de la conocida pollería le ofrecía es lo que optan muchas familias que asisten un domingo a comer su pollito, o pollitos: Primero comen los niños y las niñeras para que luego vayan a jugar y así los grandes disfrutan de su interminable pollo tranquilamente. Para eso llevaron a la niñera!!!! Si quisieran invitar a la niñera a departir un domingo la mesa familiar mejor dejaban a los niños con la abuela y pasaban la tarde con la niñera y por que no su novio, en ropa de calle; para qué el uniforme blanco, sino está trabajando?
Ubícate mamita!!!!!

Lo que me animó a escribir estas líneas, fue mi generosidad de compartir con ustedes lo que me tocó ver hace dos domingos, justo después de leer el artículo de Morgana, y queriendo tener un domingo diferente, mi familia y yo nos dirigimos a Pachacamac, el lugar escogido fue “La casa de Don Cucho”, no me gustó para nada. Elegimos una mesa en el gran jardín, cerca de los pocos juegos que hay en el lugar, éramos mi esposa, mis dos hijos, la cocinera de mi casa (domingo sale la niñera) y yo. Como siempre, y es lógico, pedimos la comida para la cocinera y para mi hija mayor, para mi hijo sólo hay que pedir que le calienten el Gerber, o el potito como dicen los españolizados.

Todo normal a pesar de la poca calidad de la comida, hasta que no adivinan quién llegó para sentarse a dos metros de mi mesa. Morgana Hijitadepapá en persona, y le pongo este apellido pues da mucha risa que por ser la hija de alguien famoso, le publiquen cualquier tontería que quiera decir en primera plana de “El Comercio”.

Aquí viene lo gracioso, y es que tenía el rabillo del ojo bien agudo luego del desafortunado artículo que publicó el decano de la prensa.
Morgana había llegado con su esposo, su hija y otras dos parejas, (creo que era la hija de Jaime de Althaus una de las comensales) y por supuesto las niñeras.

Parecía que luego de reflexionar al respecto, Morgana había entendido el sentido de llevar a la niñera a comer, por eso el mozo tomó primero la orden para la niñeras mientras los padres se van a jugar con los niños, y cuando ya estaban éstas disfrutando de su plato, los padres entre ellos Morgana hicieron su pedido, pero lo que no calcularon fue que cuando llegó el plato de Morgana y amigos (seguramente sometidos a Morgana), recién llegaba el segundo plato de las niñeras, el tiro les salió por la culata!!!! Osea que tuvieron que comer con los hijos trepados encima mientras que las niñera comían con una tranquilidad absoluta, y aquí paro mis comentarios para que los que lea esto saquen sus propias conclusiones.