viernes 14 de noviembre de 2008

Disimulos y golpes en traslado de León a carceleta del Poder Judicial

Lima.- La entrega del ex ministro aprista Rómulo León tuvo de todo: Desde disimuladas entrevistas para despistar a la prensa hasta golpes que sufrieron algunos periodistas en su afán por captar imágenes del prófugo más célebre de las últimas semanas.

La primera clarinada de lo que iba a pasar la dio ‘Romulito’ León Romero, hijo del ex funcionario, quien supuestamente salió con uno de los abogados para declarar sobre el destino de su proceso judicial y el centro penitenciario donde sería recluido.

Como quien no quiere la cosa, apenas si el hijo del ex ministro habló por breves instantes, aseguró que su padre demostraría su inocencia y tantas cosas que ha venido repitiendo en las últimas semanas. Algunos transeúntes no dudaron en gritarle: “¡Ratero!”

Bastante nervioso, ‘Romulito’, cual carnada en el anzuelo, sólo atinó a balbucear unas frases y dejó el resto de la tarea al letrado mientras trataba de disimular la salida de su progenitor. Cumplido su cometido, desapareció en medio del tumulto.

Intempestivamente, León Alegría salió raudamente en una camioneta de lunas polarizadas y apenas si se le distinguió, tanto así que estuvo a punto de atropellar a algunos periodistas. Un presagio de lo que vendría después en el Palacio de Justicia.

Para evitar el acoso de la prensa, la camioneta judicial no tuvo mejor idea que dirigirse a la sede de la División de Requisitorias de la Policía, en La Victoria, donde dio varias vueltas a la redonda para desconcertar a los periodistas que lo seguían en sus vehículos.

Ya en la carceleta del Poder Judicial, el chofer del vehículo no midió las consecuencias de la velocidad y una de sus llantas terminó pisando al camarógrafo Jonathan Rengifo. El hecho pasó inadvertido en un primer momento en medio de un mar de periodistas.

No fue el único suceso. La periodista de ATV Noticias Ruby Bautista casi pierde una de sus orejas luego que su arete se enganchara en la chompa de un colega. “Son gajes del oficio”, atinó a decir. Otra periodista de América TV terminó pisoteada por la Policía.

La nota curiosa la dieron dos de los abogados de Rómulo León. Eduardo Roy, uno de ellos, habló por más de 15 minutos e incluso se esmeró en exigir a los camarógrafos que lo dejaran avanzar porque tenía que realizar sus diligencias. Al final ni lo uno ni lo otro: Terminaron conversando con el procesado por celular en la puerta. ¿Gajes del oficio?
Por: Christian Tinoco